
En este primer libro, el antropólogo Carlos Castaneda narra la primera etapa del aprendizaje que lo convertirá en "hombre de conocimiento" bajo la guía y tutela de un brujo yaqui, Don Juan Matus. A través de diversos métodos y recurriendo a drogas naturales psicoactivas como el peyote, los hongos o el toloache, don Juan sumerge a su discípulo en una "realidad no ordinaria", tan objetiva como la cotidiana pero totalmente distinta e inexplicable para nuestros esquemas de pensamiento racional, pero no para la sabiduría antigua que el brujo y chamán transmite con impecable coherencia lógica y poética. Así, al tiempo que socava la "descripción del mundo" en que Castaneda ha creído, don Juan propone otra descripción vasta, maravillosa y a la vez terrible. Siempre utilizando una enseñanza práctica y pragmática en sus lecciones, don Juan le enseña a Carlos a vislumbrarla desde el nivel más cercano. A medida que va perdiendo las defensas, el aprendiz va experimentando el estado de ser al que lo llevan las enseñanzas, la "vida de guerrero", y sucumbe ante el primer enemigo de un hombre de conocimiento: el temor.